
Probablemente hayas notado que las tisanas y las herboristerías florecen en los centros de las ciudades, mucho más allá de las tiendas bio habituales. La herboristería en Francia está atravesando un período de transformación rápida, impulsada por nuevas formaciones, un marco regulatorio que se precisa y eventos que reúnen a productores, curiosos y profesionales de la salud en torno a las plantas medicinales locales.
Formaciones en herboristería: trayectorias ahora certificadas y elegibles para el CPF
Durante mucho tiempo, aprender herboristería pasaba por talleres privados, libros y la transmisión oral. Desde 2024, la situación cambia. Cursos inscritos en el RS o en el RNCP permiten obtener un título reconocido, como “Consejero en fitoterapia y aromaterapia” (RS5432), con duraciones de cuatro a ocho meses.
Estas formaciones son elegibles para el CPF, lo que las hace accesibles a empleados en reconversión o a profesionales del bienestar que quieren mejorar sus competencias. Algunas farmacias también envían a su personal a formarse para asesorar mejor sobre las plantas locales.
Esta estructuración marca un punto de inflexión. Le otorga a los actores de la industria una legitimidad que el sector reclamaba desde la supresión del certificado de herborista en 1941. También permite enmarcar mejor los consejos dados al público, diferenciando lo que corresponde a la cultura general botánica y lo que toca a la salud. Varios eventos recientes, cuyos hilos se pueden seguir en las noticias de L’Herbe sous le Pied, dan testimonio de esta profesionalización en curso en toda Francia.

Plantas medicinales en Francia: lo que la ley realmente permite a los no farmacéuticos vender
¿Alguna vez te has preguntado por qué un herborista en el mercado vende plantas a granel, pero nunca mezclas listas para infusionar? La respuesta radica en una línea de división regulatoria que muchos consumidores ignoran.
La lista A de la Farmacopea francesa
La Farmacopea francesa enumera 148 plantas medicinales en su lista A. Los farmacéuticos pueden vender todas las plantas medicinales, preparar mezclas personalizadas y asesorar sobre dosificaciones. Los herboristas en el sentido comercial (tiendas, mercados, tiendas bio) pueden vender las plantas de esta lista A, pero únicamente en su estado natural, sin mezcla ni preparación.
Concretamente, un productor de plantas medicinales en Drôme provenzal puede vender su lavanda, su tomillo o su melisa seca en bolsa. No puede ofrecer una tisana compuesta de tres plantas contra el insomnio.
La zona gris de las preparaciones artesanales
Esta distinción, heredada de la ley HPST de 2008, crea una tensión. Muchos campesinos-herboristas elaboran bálsamos, jarabes o hidrolatos a partir de plantas cultivadas localmente. La preparación de tisanas personalizadas sigue reservada a los farmacéuticos, lo que limita la actividad de estos productores.
El debate regresa regularmente en los eventos profesionales. Las asociaciones de herboristas abogan por una ampliación del derecho a mezclar, mientras que el orden de los farmacéuticos defiende el monopolio en nombre de la seguridad sanitaria.
Eventos de herboristería 2025-2026: lo que reúne a la industria de las plantas locales
Dos tipos de encuentros estructuran el calendario de los actores de la herboristería en Francia.
Los encuentros profesionales
El evento “L’Herbo de demain”, previsto para el 1 de noviembre de 2025 en Nyons, ilustra bien el dinamismo del sector. Su jornada del sábado, abierta al público en general, combina un mercado de campesinos-herboristas, talleres prácticos, salidas botánicas y conferencias. Allí se pueden encontrar:
- Un mercado de productores locales que ofrece tisanas, aceites, bálsamos e hidrolatos elaborados a partir de plantas cultivadas en agricultura campesina
- Stands de escuelas y organismos de formación en herboristería, para intercambiar directamente con los formadores
- Micro-destilaciones en directo, que permiten entender cómo se extrae un aceite o un hidrolato
- Salidas botánicas guiadas, programadas en varios horarios durante el día
Este formato que mezcla transmisión de conocimientos y venta directa se encuentra en muchas regiones francesas.

Las exposiciones para el público general
En el ámbito cultural, la exposición “Secretos de herborista, los (super) poderes de las plantas locales” se llevará a cabo en el Mont Saint-Michel del 10 de enero al 28 de junio de 2026. Su enfoque multisensorial e interactivo la distingue de las exposiciones clásicas sobre botánica. Ofrece recetas y remedios a base de plantas, acompañados de una programación que se extiende durante varios meses (paseos por los marismas salados, descubrimiento de los recursos vegetales de la bahía).
Estas iniciativas muestran que la herboristería sale del círculo de los iniciados para llegar a un público más amplio, familiar, curioso por entender lo que crece alrededor de su hogar.
Desarrollo de plantas locales en agricultura: un desafío para la industria
El cultivo de plantas medicinales locales en Francia está experimentando un resurgimiento de interés impulsado por varios factores convergentes. Los circuitos cortos se están desarrollando, los consumidores quieren saber de dónde proviene su manzanilla, y los agricultores buscan cultivos de alto valor añadido en pequeñas superficies.
La industria sigue fragmentada. A diferencia de los grandes cultivos, no existe un agregador central ni una cotización estandarizada para las plantas medicinales francesas. Cada productor negocia sus precios y sus salidas, a menudo en venta directa o a través de pequeñas cooperativas regionales.
Esta fragmentación tiene una ventaja: favorece la diversidad de variedades cultivadas y la adaptación a los terroirs. Un productor en la montaña ardéchoise no cultiva las mismas especies que un horticultor-herborista en Bretaña. Los saberes locales, transmitidos durante los eventos de la industria, alimentan esta diversidad.
El desarrollo de la producción local se enfrenta a un obstáculo recurrente: la falta de referencias técnicas accesibles. Los itinerarios de cultivo para el hipérico, la milenrama o la verbena oficial siguen estando menos documentados que los del trigo o la vid. Las asociaciones profesionales y las cámaras de agricultura comienzan a llenar este vacío, pero el trabajo sigue siendo considerable.
La herboristería francesa se construye hoy sobre tres pilares simultáneos: formaciones reconocidas que profesionalizan el asesoramiento, un marco legal aún debatido pero cada vez mejor comprendido, y eventos que tejen el vínculo entre productores, practicantes y el gran público. La próxima etapa será probablemente legislativa, con la cuestión aún abierta del estatus de herborista.